Vivir conmigo toda una vida debe ser muy parecido a cualquier suicidio. Te lo digo ahora que estás lejos, por si algún día piensas volver. Escribir es lo único bonito que me queda, aunque podría ser distinto.
Yo puedo sufrir sin intentarlo, no te preocupes. Se inteligente y ni siquiera leas esto. Ni siquiera entonces, cuando sepas que te quiero, vayas a decirme nada. El amor es el peor juego del azar que conozco. Y nunca se me dio bien eso de la suerte. Por eso necesito que alguien me recuerde que cuando echas de menos, la vida sigue sin más, aunque no quieras. Por eso tú estás tan lejos. O tan cerca, y no obstante, ya no se nos ocurre abrazarnos. Se nos olvidó el amor como se nos puede llegar a olvidar algo que llevamos tiempo sin hacer.
Lo cierto es que la soledad solo araña cuando se te quedan clavadas las uñas de alguien que se ha ido. Ven a recoger las tuyas.
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