Hubo un chico hace mucho tiempo con el que las cosas no funcionaron, y si tengo que ser honesta, tenía toda la confianza en que él sería "esa persona" con la que compartiría el resto de mi vida. Pero de pronto las cosas cambiaron, nuestros deseos y sueños dejaron de alinearse, y por extraño que parezca, ambos estuvimos de acuerdo en terminar esa relación.
Aunque siempre supe que nuestra decisión fue la correcta, esto no evitó durante mucho tiempo que creyera que algún día volveríamos a encontrarnos. Que algún día lograríamos que todo funcionara, que viviríamos felices, que seríamos todo eso que habíamos querido ser. Entonces comprendí que nunca se deja de amar a una persona así, que siempre queda un poco de ellos en nosotros. En el fondo, él siempre tendrá un hueco en mí.
Pero, ¿significa todo esto que aún lo quiero? Sí y no. Sí porque me enseñó mucho y me ayudó a convertirme en lo que soy hoy. No porque, por irónico que parezca, me convertí en esta persona que ya no puede estar con él.
Todo esto te lo digo a ti, por ser la única persona capaz de hablar conmigo en silencio y enseñarme a dar los mejores abrazos.
Que sepas que soy una parte de lo que dejaste en mí.
Y por eso, te doy las gracias.
No hay comentarios:
Publicar un comentario