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domingo, 22 de marzo de 2015

Sin saber cómo empezar

Hace casi tres meses no sabía qué escribir para despedir el año, y encontré un texto que describía a la perfección lo que sentía. Hace casi tres meses éramos, hoy ya no somos. Y aun así, no he vuelto a encontrar nada mejor que esto.
"Voy a serte sincera, alguien podrá quererte mejor que yo. Alguien podrá ofrecerte otra vida, más estable, más bonita, más atardeceres en la playa que tormentas en mitad de la ciudad. No voy a engañarte, si te quedas, posiblemente quieras irte muchas veces. A veces no estarás contento, a veces no sabré hacerte sonreír. Muy posiblemente, a veces ni siquiera tenga ganas de mirarte, ni de hacerte el amor, ni de escuchar qué tal tu día. Joder, si lo pienso, ¿qué razones tienes para quedarte conmigo? Parece tan difícil, tan cuesta arriba. Pero, ¿qué quieres que te diga?, me imagino sin ti y me doy miedo. Me aterroriza. Suena egoísta retener a alguien a tu lado porque sabes que sin él tu vida será un sitio horrible. Te quiero porque tú haces que yo no sea cualquiera. Haces que sea esa que está contigo, esa que parece haber alcanzado la gloria y que vuelve para contarlo. Y sí, te lo aseguro, que alguien podrá quererte mejor que yo, pero no más"
Sergio Carrión 

Y bueno, parece que algunas personas no buscan que los quieran más, buscan que los quieran mejor. Y yo no supe hacerlo. No supe cómo quererte mejor, pero sigo queriéndote más que cualquiera.

lunes, 16 de marzo de 2015

No te pude retener

Nos quedó irnos de viaje, compartir locuras nuevas, nos quedó aquel tatuaje de tus manos en mis piernas. Nos faltaron desayunos, y caricias en la mesa. Te faltó mirarme a solas y pedirme que volviera. No te pude retener entre tanta multitud, tu cuerpo quería más vivir, y yo vivir en ti, sin más.
Nos quedó un par de canciones que bailar sin más vergüenza, nos sobraban tentaciones y dejarnos de apariencias. Nos faltaba el compromiso, nos quemaba la impaciencia de buscarnos sin permiso. No te pude retener entre tanta multitud, tu cuerpo quería más vivir, y yo vivir en ti, sin más.


miércoles, 11 de marzo de 2015

Se te olvida algo

Vivir conmigo toda una vida debe ser muy parecido a cualquier suicidio. Te lo digo ahora que estás lejos, por si algún día piensas volver. Escribir es lo único bonito que me queda, aunque podría ser distinto.
Yo puedo sufrir sin intentarlo, no te preocupes. Se inteligente y ni siquiera leas esto. Ni siquiera entonces, cuando sepas que te quiero, vayas a decirme nada. El amor es el peor juego del azar que conozco. Y nunca se me dio bien eso de la suerte. Por eso necesito que alguien me recuerde que cuando echas de menos, la vida sigue sin más, aunque no quieras. Por eso tú estás tan lejos. O tan cerca, y no obstante, ya no se nos ocurre abrazarnos. Se nos olvidó el amor como se nos puede llegar a olvidar algo que llevamos tiempo sin hacer.
Lo cierto es que la soledad solo araña cuando se te quedan clavadas las uñas de alguien que se ha ido. Ven a recoger las tuyas.

domingo, 8 de marzo de 2015

Si aún me lees

Hace tiempo que no escribo. Cuando llevas tanto sin hacerlo, las palabras se te atascan en el pecho

Vuelve por favor. Vuelve para seguir siendo nosotros. No sé qué te ha pasado, qué nos ha pasado, solo sé que echo de menos lo que éramos hasta hace poco.

"Aquella noche me di cuenta de que hubiese corrido a tu casa, habría despertado gritando a los vecinos, y al encontrarte, no sé qué habría pasado. Tú estás cerrando los caminos, el futuro. La culpa la tengo yo, que etiqueté mis cosas con tu nombre. Mira, cuando llevas acumulados tantos desencuentros, la vida de los demás te parecen puentes oportunos para huir. Yo acumulé desencuentros, tú apareciste, y ahora quieres desaparecer. Por eso cierras los caminos y el futuro. Nuestros caminos, nuestro futuro.
Aquella noche me di cuenta del vacío. No tengo ganas de volver a mirar a nadie a los ojos."

jueves, 5 de marzo de 2015

Otra vez

Otra vez que todo empieza desde cero, otra vez que se me viene el mundo encima, otra vez que te despides, "que me dejes, que me olvides", otra vez que son montañas mis defectos. Otra vez que saltan todas mis alarmas, otra vez que se me vuelve a hacer de noche, otra vez no entiendo nada pero busco esa palabra que me sirva de soldado en nuestro choque.
Y el amor se agrieta, por las dudas, por los celos, y se cuelan las cenizas, los reproches y los miedos. Y empieza a resquebrajarse como un trocito de hielo, nos culpamos el uno al otro para no volvernos locos, a ver si el otro lo arregla porque queremos salvarlo pero no sabemos cómo.
Y otra vez mi mundo se pone a dar vueltas alrededor de las palabras que gritaste, nos enfrentamos como fieras en la selva, llenos de orgullo como aviones kamikazes.

jueves, 5 de febrero de 2015

Confesiones nocturnas

Dime algo que ya sé, por ejemplo:
que no me olvidas,
que no eres feliz,
o que, de puntillas, llegas a tocar las nubes de mi cabeza.

Dime algo que no sepa, por ejemplo:
que tu tristeza siempre fue una escusa,
que me echas de menos,
que te destrozó no intentarlo,
que tu cama es el lugar más frío del mundo sin mí.


Te diré algo que ya sabes, por ejemplo:
que un día me acosté con tu recuerdo
y desde entonces me levanto en medio de un charco de cenizas,
como si hubiera dormido sobre el fuego.

Te diré algo que no sabes, por ejemplo:
que llego tarde a todos sitios porque vivo en el pasado.


Uno es de donde llora

"Lo cierto es,
 mi jodido amor,
 que mi futuro te sigue desvistiendo a dos manos,
 que dejo la ventana abierta
 para que olvides los portazos,
 que no sé si me pesan más las ojeras o el sueño,
 pero sigo tumbada al lado de tu hueco y me levanto tan dolorida
 que mi madre no deja de preguntarme qué me duele,
 y no me entiende cuando le digo que no es qué, es quién."

lunes, 2 de febrero de 2015

"Perdona si te llamo amor"

Todos soñamos con el amor verdadero, lo perseguimos día y noche por todos los rincones de nuestra vida. Unas veces lo encontramos, y otras, por desgracia, acabamos perdiéndolo. Pero, ¿cómo sabes que has encontrado a "tu alma gemela"? Algunos la reconocen a primera vista, otros tardan años en entender que siempre la han tenido delante. Pero la mayoría solo son conscientes cuando se les ha escurrido entre los dedos. Entonces sólo les queda respirar hondo y esperar. Esperar el tiempo que sea necesario hasta que regrese. Porque el amor funciona como un imán, si realmente es el verdadero, solo hay que darle tiempo para que vuelva a unir las dos mitades.

sábado, 3 de enero de 2015

A los que aún me leéis

Muchas veces no tengo ni idea de lo que quiero. Pero algo tengo claro, el pasado va a quedarse donde debe estar, en el pasado. No podemos pretender vivir en él más tiempo del necesario, porque, ¿sabéis qué pasa entonces? Queremos volver. Y no se puede.
Os felicito el año nuevo con 3 dias de retraso, porque eso es lo que me ha costado darme cuenta de las cosas: 3 días y 22 meses. Ese tiempo para reponerme, para olvidar (supuestamente), para ver que en mi vida necesito a personas que me necesiten a mí, que luchen por mí, y mejor calidad que cantidad.
Lo único que voy a proponerme para el 2015 es saber diferenciar entre el pasado y el presente. Va a ser duro, pero ya es hora.
Chicos, feliz año nuevo, sed vosotros mismos y seréis felices. O eso dicen.

domingo, 28 de diciembre de 2014

A ti. Que aún puedes decidir marcharte

He encontrado algo que dice exactamente lo que siento pero que yo nunca hubiese podido escribir. Y ahora que está acabando el año, te lo dedico a ti, que aún puedes decidir marcharte en el 2015.
"Voy a serte sincera, alguien podrá quererte mejor que yo. Alguien podrá ofrecerte otra vida, más estable, más bonita, más atardeceres en la playa que tormentas en mitad de la ciudad. No voy a engañarte, si te quedas, posiblemente quieras irte muchas veces. A veces no estarás contento, a veces no sabré hacerte sonreír. Muy posiblemente, a veces ni siquiera tenga ganas de mirarte, ni de hacerte el amor, ni de escuchar qué tal tu día. Joder, si lo pienso, ¿qué razones tienes para quedarte conmigo? Parece tan difícil, tan cuesta arriba. Pero, ¿qué quieres que te diga?, me imagino sin ti y me doy miedo. Me aterroriza. Suena egoísta retener a alguien a tu lado porque sabes que sin él tu vida será un sitio horrible. Te quiero porque tú haces que yo no sea cualquiera. Haces que sea esa que está contigo, esa que parece haber alcanzado la gloria y que vuelve para contarlo. Y sí, te lo aseguro, que alguien podrá quererte mejor que yo, pero no más." 
Sergio Carrión 

viernes, 19 de diciembre de 2014

A veces te miro, echo la vista atrás y te busco

"Pero ya no te quiero tanto como cuando éramos posibles. Voy a ser egoísta: me quiero más a mí misma, y mi felicidad es más importante que la necesidad de que vuelvas. Hay cosas, incluso personas, que se van para no volver nunca. Tú te fuiste. <Nunca> es demasiado tiempo.
Me he dado cuenta tarde de que dos no pueden amarse con el pretexto de salvarse del mundo. Amar así es un barco intentando navegar en medio de la tormenta perfecta. ¿Puedes imaginártelo? Nosotros nos quisimos de esa forma, tratando de hacerlo bien, sin saber que cuando personas tristes se juntan, a ninguna de ellas se les ocurre escribir un final feliz para su historia. Te hará feliz otra, en otro sitio, quizá mañana. Si me permites un consejo: no tengas prisa. Es una pérdida de tiempo buscar, y olvidamos que además debemos dejar que nos encuentren. Yo buscaba y tú me encontraste. Fuimos valientes, o gilipollas.
Y algunos días, como hoy, vuelvo a sentir tu frío. <Nunca> es demasiado tiempo"

martes, 9 de diciembre de 2014

Ahora recuerdo casi todo el tiempo

"-Si me quisieras, -me dijiste- no te importaría verme feliz con alguien, aunque ese alguien no fueses tú, sino otra.
-Entonces no te quiero, te necesito.
-¿Y qué hay de bonito en eso? Las necesidades son enfermizas, traicioneras. Yo no quiero que me amen de esa forma. No quiero, cuando me vaya, ser la causa de un dolor inexplicable.
Y tenía tanta razón, que nunca quise dársela. Reconocérselo. Que yo lo necesitaba antes de preguntarme si le quería. Yo tenía un vacío, y ese vacío le llamaba. Si las noches se me hacían largas, jamás creo que supiera que era porque yo alargaba los minutos y nos metía a los dos en esos instantes, y me imaginaba un mundo a su lado. Hacía frío y mi cuerpo le buscaba. Yo no imaginaba que existiese otro calor que aquel que pudiese darme él, acercándose tanto a mí, que entre su piel y la mía no hubiese espacio para el invierno. ¿No hay amor en eso? Solo necesidad, me dijo. A lo mejor no sé querer sin compartir, sin ser yo el epicentro del deseo de alguien. A lo mejor la soledad me ha vuelto egoísta y no sé tener las cosas a medias. Lo quería para mí pensando que no existiría otra que pudiese mirarlo a los ojos y encontrar allí un precioso infinito. ¿Cómo no necesitarle? No se me ocurre mirarlo de esa forma y soportar que quiera irse.
Yo podría ser un desierto, por supuesto. Un desierto donde no está su calor, y donde entre su piel y la mía hay suficiente espacio para que quepa el peor de los inviernos."

Sergio Carrión

martes, 2 de septiembre de 2014

Una noche cualquiera

"Y el recuerdo, bueno, es como cualquier droga: consumirla es divertido, pero preferirías no estar vivo al día siguiente. Tengo de ti más recuerdos de los que le caben a la madrugada más larga que puedas imaginarte. Y eso es mucha nostalgia para alguien tan inestable como yo.
Debería haberlo sabido, que cuando te metes tanto en el mar y pierdes la orilla a tu espalda, en ese punto ya no haces pie y te ahogas. Nunca he sabido nadar tan bien como dejarme hundir hasta el fondo.
Y yo no era como aquella chica de tus sueños, era yo, y eso nunca me lo he perdonado. No ser suficiente no es malo, hasta que encuentras a alguien y no puedes darle todo lo que pide. Entonces sí. Y vivir sabiendo eso es muy difícil.
Y a pesar de todo, podría no estar aquí, ni tú donde estés. Podríamos estar juntos, y darnos cuenta de que entonces ya no necesitaríamos nada. Ni a nadie."

lunes, 18 de agosto de 2014

Tanto tiempo

Desde entonces me paso las noches en la ventana, como aquel que mira un cuadro sin sentido, triste desde que no aparece señalándome las estrellas. Aquí ya solo queda un verano de grises, y un invierno. Y todas las estaciones grises.
El amor es ciego, y lo importante es que en esa ceguera ves las cosas más maravillosas que existen.
Alguna vez me habla. Cómo estoy y esas cosas. "Pues la verdad es que sigo echa polvo -pienso-, y eso no podré explicártelo nunca"

La perfección

Llevo mucho sin escribir, y como no encuentro palabras, he venido a dejaros algo que escribió una gran amiga hace dos años, Eloísa Frutos, algo que a día de hoy me sigue emocionando. Y ojalá todo fuera tan fácil como al escribirse.


Las estrellas de papel que tanto nos había costado colgar se mueven con la fuerza del aire. Parece que quieren escapar del hilo que las tiene apresadas. Así me siento yo. No puedo apartar la mirada de ellas. De nuestras estrellas.
Recuerdo el día que las hicimos. Era una noche de verano, las estrellas se veían bastante claras, más que cualquier otro día que yo recordara. Estábamos apoyados en la misma barandilla de siempre, esa que conocía todos nuestros secretos. Sin pensarlo siquiera se me escapó algo como: “Me encantaría que este momento durara para siempre. Así, con todas esas estrellas mirándonos”. Sí, sé que suena ridículo. Nunca había sido de esas que decían las típicas cosas que salen en las películas de amor.
El caso es que él me miró y sonrió. Esa sonrisa que te sale cuando escuchas una idea disparatada de un niño chico. Esa sonrisa que le quedaba tan bien. Me prometió que haría cientos de estrellas para que solo me mirasen a mí. 
Y así lo hizo. Al día siguiente estuvimos horas colgando estrellas de las cuerdas de tender de nuestra azotea. Desde entonces, las cuerdas cada vez soportan más recuerdos. 
Pero todo eso lo habíamos ido dejando atrás, sin quererlo. De nuestros farolillos sin luz ya no quedaba ni la mitad, y los que quedaban habían perdido su brillo.
La verdad es que nunca he presenciado un atraco pero supongo que me sentiría como me siento ahora mismo. No sé cuál va a ser mi siguiente movimiento, ni cuál será su reacción.
Ninguno de los dos dice nada. El silencio, el cual nunca antes había sido un impedimento, se vuelve en nuestra contra, haciéndose cada vez más abrumador.
- ¿Sabes?, intentas enroscarme tus ideas como si fueran tornillos.
- ¿Por qué dices eso? ¿No crees que sería lo mejor para nosotros? - Siento como si mi cabeza fuera a explotar de tanto pensar.
- Podrías ser un poco más condescendiente e intentar entenderme.- Se le nota enfadado.
- Y te entiendo. De verdad que te entiendo.
- No, no lo haces. Lo que un día me gustaba ahora ya no lo soporto: ese lunar que tienes en la mejilla, tus carcajadas, tus enfados sin motivo, el no querer ser egoísta y pensar un poco en ti…
Me duelen sus palabras. No creo que se pueda dejar de querer a alguien de un día para otro. No entiendo cómo algo que un día fue el motivo de tu felicidad puede convertirse en algo que desprecies.
- Mira, sé que no estamos en nuestro mejor momento pero de verdad quiero volver a intentarlo.
Por un momento me asusto. Esa forma de mirar…, sé que no va a cambiar de opinión.
De repente se aparta de mí y camina hacia nuestras estrellas. Con cuidado empieza a descolgarlas. Suelto un grito, corro hacia él y tiro de su mano.
- Pero, ¿qué haces?
- ¿No quieres volver a intentarlo? Podríamos hacer estrellas nuevas. Estas empiezan a resultarme oscuras y me recuerdan a cosas que no quiero.
Realmente estoy asombrada. 
- Perdóname, todo esto ha sido una tontería. No es que hayan dejado de gustarme todas esas cosas sino que me enfado conmigo mismo porque no me puedan gustar más todavía, por no poderte querer más.
- No pasa nada. Sabes que si estás conmigo ya es suficiente para mí.
Los dos empezamos a reírnos. Todo esto ha sido una tontería. Nos abrazamos y empezamos a recoger las estrellas. Mañana haremos más, de muchos colores y que brillen más.
En estos momentos es cuando empiezo a creer en lo imposible.

lunes, 30 de junio de 2014

Nos dimos cuenta tarde

"Nadie elige de quién enamorarse, aunque yo lo vi y entonces dejé de fijarme en otros. ¿Cómo no iba a terminar queriéndolo? Lo bonito de querer a alguien es que queriendo a esa persona aprendes a quererte a ti mismo. Y con él aprendí a hacerlo a mitad del tercer beso que me daba.

Luego esperé que las cosas durasen más de lo que puede tardar en acostumbrarse uno al paraíso. He odiado las costumbres desde entonces."


miércoles, 25 de junio de 2014

Confesiones nocturnas

Estoy molesta. Solo te pedí una cosa, una sola cosa: cuídate. Y ni siquiera eso pudiste hacer bien.
Fracasé, fracasamos como relación, nos hacíamos daño. Por cada día bueno, venían dos semanas malas.
Pero no, tuviste que ir y emborracharte. Y ahora yo quiero, o necesito, una botella. No dejo de extrañarte, no puedo quitarme tu nombre de la cabeza. Es imposible pensar que ya no estarás, que no volveremos a pasar por estas calles, que tendré que olvidar el camino que me sé de memoria.
Nos hacíamos muchísimo daño, pero aun tomando la decisión correcta, duele. Duele porque desearía estar discutiendo una vez más contigo, antes que sentir tu ausencia.

¿Por qué?

¿Por qué? ¿Quieres saber por qué?
Entra en una cabina bronceadora y fríete durante dos o tres días. Cuando las ampollas de tu piel hayan estallado y te hayas escamado, retuércete en sal gorda y después ponte ropa interior cosida con hilo de cristal y alambre de cuchillas. Vístete con tu ropa habitual, siempre y cuando te quede estrecha.
Fuma pólvora y ve al instituto para brincar entre aros, siéntate y suplica, cumple las órdenes. Escucha los murmullos que se cuelan en tu cabeza por la noche, llamándote fea y gorda y estúpida y puta y zorra y lo peor de todo, "una decepción". Vomitas y te mueres de hambre y te cortas y bebes porque necesitas un anestésico y eso funciona. Durante un rato. Pero entonces el anestésico se convierte en veneno y para entonces ya es demasiado tarde porque ya estás colocada hasta el alma. Te estás pudriendo por dentro pero no puedes parar.
Te miras en un espejo y solo ves un fantasma. Oyes gritar a cada latido de tu corazón y todo-absolutamente-todo está mal.

"¿Por qué?" no es la pregunta correcta.

Pregúntate "¿Por qué no?

viernes, 20 de junio de 2014

Hay demasiado silencio de noche

"Lo peor del amor es cuando pasa, cuando al punto final de los finales no le siguen dos puntos suspensivos" dijo Sabina. Y yo creo que lo peor del amor no es cuando termina, es cuando empieza a romperse. Cuando eres consciente que dentro de poco va a terminar, que todo está cambiando y aún no entiendes el por qué. Lo peor del amor es cuando te das cuenta de que nada es como antes, por mucho que te empeñes, que la cuerda que ataba los dos corazones está rota, o lo que es peor, pende de un hilo que se romperá en cualquier momento.
Y yo os prometo que cierro los ojos y sigo adelante, pero a veces me choco contra mí misma y de eso no me salva nadie. Aún siguen habiendo cosas que me cortan el aliento: algunas heridas. Y la verdad es que construimos entre los dos suficiente distancia, tanta como para enterrarnos muy al fondo. Nadie nos avisó, y no me extraña.

domingo, 15 de junio de 2014

Ven y encuéntrame

"Así terminan todas las historias, con besos sobre el hielo derretido, amores que ayer fueron verdad y hoy se han rendido"

"De puertas para fuera me disfrazo y cuento historias, chistes y tonterías. Por dentro, ya lo ves, tengo mis días, y hoy desperté con un balazo: Volví a soñar que me querías"

"El tiempo lo cura todo, pero yo nunca olvidaré el dolor que me costó sacarte de mis letras. Deseaba que te perdieras y que volvieras a llamarme, que me mataras y volver a buscarte. Tardé más de un año en quitarme del cuerpo el olor de aquellos veranos"

jueves, 5 de junio de 2014

Ya no me creo

Si tuviera que escribirte otra carta te preguntaría qué tal estás con esa nueva novia tuya, si te trata bien, si eres feliz, si merece la pena hacer el amor con ella. Después te diría un montón de mentiras, como que me alegro de que os vaya bien. Y luego empezaría a contarte que es agradable saber que le importo a alguien. Seguiría diciéndote que este curso no me ha ido tan mal, y que cada día se nota más que soy de letras. Terminaría mandándote un beso, te escribiría "a ver si nos vemos" y sé que no me contestarías. Por eso no te escribo ninguna carta.

"Yo, como tú, he intentado con todas mis fuerzas combatir el olvido. Como tú, he querido tener una memoria pésima, una memoria de sombras y de piedra. He luchado todos los días, con todas mis fuerzas, contra el horror de no comprender del todo el por qué del recordar"

martes, 20 de mayo de 2014

Yo sé perfectamente de lo que hablas

A ver, ¿sabes lo que pasa? Que cuando tú quieres muchísimo a una persona, y te niegas a tirar la toalla porque has apostado tanto por esa relación, y le avisas a esa persona de "por favor quiéreme, haz esto porque sino me voy a marchar..." Cuando tú le pides que por favor cambie y que sea de otra manera, y ves que la persona a la que quieres no lo hace, cuando ya lo hace y es demasiado tarde, tienes una mezcla de sentimientos, entre rabia, pena, querer... Yo sé que ella le quiere mucho a él, pero ahora...es tarde. Y a ella le hubiese encantado que la actitud que ahora él está teniendo, la hubiese tenido cuando ella se lo pedía. Porque ahora ya no sirve, y entonces es una pena. Pero creo que todos tenemos un límite de lágrimas, y ella ya no podía llorar más.

"Yo a ella la he querido más que a nadie en mi vida, y puede que no se lo haya demostrado. Y es lo que me duele, que todas las cosas que sentía por ella se lo tenía que haber dicho en cada momento"

lunes, 19 de mayo de 2014

"Quería olvidarte pero nunca pude hacerlo"

Yo no odiaba la contradicción hasta que te conocí, y luego cuando te fuiste, porque quería olvidarte pero nunca pude hacerlo.
Y esto es lo que más me jode de haber querido, estar un día revisando las fotografías y no poder terminar el álbum.
Es una obsesión escribirte. Y ahora tengo la sensación de que te debo media vida, y que la otra mitad la reservo por si vuelves. Porque, claro, cuando uno quiere hasta los huesos, luego solo le quedan cenizas, como tras un inmenso incendio que empieza quemando la felicidad y luego termina con el cariño.
Nos agotamos, es normal. La gente se vacía. El amor no siempre dura tanto como las ganas de amar. Y eso ya deberíamos saberlo. Que el mundo está lleno de insatisfechos, de gente que pasea por las calles dando vueltas a sus ideas. Terminaré como ellos, te lo aseguro, porque no me atrevo a vivir. Aunque quiera, claro, sacarte de mi cabeza y de mi corazón. Y de todos esos sitios en los que estuvimos juntos. 

domingo, 18 de mayo de 2014

¿Realmente eres feliz?

Es una pena que solo supiéramos sonreír de verdad cuando estábamos juntos, ¿no crees? "¿Por qué te ríes?" "No me río, sonrío"
Y lo jodido es que no hayamos vuelto a hacerlo de verdad.
Esas fotos, mírate, ¿eres feliz? Tú no sonreías así, nos rompimos y creo que no hemos sabido volver a ser feliz, a sonreír de verdad.

lunes, 12 de mayo de 2014

Un simple regalo

Y sentía miedo, miedo porque veía cómo nos acercábamos más al final que al principio. Tú y tus dudas, mi batalla diaria. Eras real, y no podía hacerte cambiar de humor como quien cambia de emisora. "¿Qué quieres que haga?", te decía desquiciada cuando no conseguía entender qué nos pasaba.
Llegó la hora de reciclar la película. Que lo nuestro estaba acabado. Que no me preocupase por ti, que te las arreglarías, que estabas más preocupado por mí. Yo no soy de las que recurren a la bebida, no me veo saltando de un cuarto piso ni lamentándome bajo tu ventana. No soy el tipo de persona por las que haya que preocupase.
Estoy segura de que pensábamos que si nos quedábamos juntos nos destruiríamos, igual que todo lo que tocábamos. Cerramos los ojos mientras nos dejábamos la piel en demostrar que, a pesar de todo, algo seguía funcionando.
No somos indiferentes al sufrimiento. No somos insensibles a la alegría. Éramos la locura, y todo lo que tocábamos juntos parecía morir. Y nos rendimos ante ello. No se puede vivir con el miedo continuo a que te puedan herir. Lo entendimos luego. Eso nunca lo olvidarás.
Y míranos ahora, tan apáticos y tan alejados.

"Tú y yo ya no somos nosotros. Sucedieron cosas. Fuimos felices y eso no se olvida haciendo turismo sexual por otras camas. Te lo aseguro. Cuando amas -cuando amas de verdad- se te abre una brecha en el pecho y se queda ahí. Lo queramos o no. Y te quería, y tú a mí, pero aunque ninguno de los dos lo dijo en voz alta, ambos sabíamos que las cosas rotas no saben mantener una relación."

martes, 29 de abril de 2014

"Los recuerdos son peores que las balas"

Hice con mi intento de olvidarte lo mismo que hago cuando tengo una herida, que la toco de vez en cuando para saber si sigue doliendo. Pensaba en ti solo para ver si seguías doliéndome. Lo hacía por instinto, porque necesitaba saber que aún podía sentir dolor.

"A veces me gustaría correr a buscarte y preguntarte si de verdad has sido más feliz, si valió la pena"

lunes, 21 de abril de 2014

Ruinas

Es como cuando te arrepientes. Como cuando miras al pasado y te preguntas cómo pudiste hacer lo que hiciste. Ocurre lo mismo con lo que escribes. Con lo que escribo. Hoy es uno de esos días en los que me río de la sinceridad con la que creía haber escrito todo lo que llevo escribiendo tanto tiempo. ¿Sinceridad? Nada ha sido sincero, o al menos, del todo sincero. Hoy me he dado cuenta de que no soy capaz de escribir lo que realmente pasa, lo que realmente siento. Pero no es que no sea capaz de escribíroslo a vosotros, ni siquiera soy capaz de escribírmelo a mí. ¿Cómo puede ocurrir eso? ¿Cómo puedes dejar de serte sincera a ti misma? Es como si creyera que guardándolo en mi cabeza lo olvidaré. Como si pensara que al escribirlo pueda quedarme sin nada. Sin nada de lo que tengo. Sin nada de lo que soy.

viernes, 18 de abril de 2014

Lo más sencillo es lo más hermoso

Días como estos son los que me hacen feliz. Sé que tenemos nuestros altibajos, y sé que casi siempre son por mi culpa, pero también sé que cuando estamos en la cima, en lo más alto, reboso de felicidad.
Dicen que lo verdaderamente bonito solo se escribe cuando uno está triste, y es cierto, yo lo sé muy bien; pero lo que no dicen es que también se sabe escribir cuando no dejas de sonreír, cuando estás tan feliz que solo quieres gritarlo a los cuatro vientos. Yo hoy, el 17 de abril, un día cualquiera, quiero gritar a los cuatro vientos que soy muy feliz contigo. Que esto que tenemos es muy especial. Que tú me haces sentir diferente. Y por supuesto, que te quiero.

"Complícame la vida, hazme el amor y tenme siempre presente"

lunes, 7 de abril de 2014

Todo regresa para no marcharse

Aún no he podido contarle a nadie ciertas cosas que me callo. No sé si la gente lo entendería, ni si intentarían entenderlo. Claro que no es fácil. Claro que hay ocasiones en las que estás caminando por la calle y sientes un olor o una brisa, escuchas una canción o reconoces un gesto en un desconocido. Y todo se vuelve a abrir, todo regresa. 



jueves, 3 de abril de 2014

"Nuevas confesiones"

Es que no eras la misma,
me dices con los ojos quemados de mirarme.

Te dolía la casa,
viajabas demasiado y sin motivo,
rodabas por el humo de la noche
igual que el sueño roto de la mesa,
parecías amargo,
muy perdido,

tal vez por otros cuerpos,
tal vez por una fecha
en la vida de nadie,
una cita sin año ni estación.

Cuando yo no era la misma,
te quería también.

viernes, 28 de marzo de 2014

Sin título

"¿Por qué la gente busca el amor cuando este tiene una caducidad limitada y puede ser devastador? Yo creo que es porque mientras dura, te sientes de puta madre."

"Ningún viaje fugaz entre unas piernas puede darte eso que buscas. Sí. Es entonces cuando realmente lo entiendes: el amor consiste en una cara donde quedarse a vivir."

"Sin embargo, aparecen otras sonrisas nuevas, personas que dan giros de 180º a nuestro mundo y experiencias que tampoco olvidaremos. Por eso, creo que el tiempo no siempre va en nuestra contra. Despídete con una sonrisa de aquello que se fue, y no lo olvides nunca. Pero sonríe aún más por todo lo que llega"


miércoles, 19 de marzo de 2014

Inevitablemente, volví

Me quemaba por dentro y nada ni nadie conseguía aliviarme. Me convertí en una figura gris por los pasillos. Huía sin saber de qué. Creí que si corría más que el horizonte, las sombras del pasado se apartarían de mi camino. Creí que si ponía suficiente distancia, las voces de mi mente se callarían para siempre. Y volví. Como se vuelve a los vicios. Y como todos los vicios, acaban destruyéndote por dentro. Yo volví, para seguir destruyéndome.

domingo, 9 de marzo de 2014

La marca no se borra

¿Qué más puedo decir? Que yo te amé de norte a sur, sin fondo, con uñas y con dientes, sin secretos, sin trampas. Que no he querido oír ni una vez más tu voz, ni mirar nuestras fotos. Que volveré a olvidarte cada día, cada uno de los días de mi vida.


martes, 31 de diciembre de 2013

"Tú eres la columna vertebral de mi proyecto"

“Supongo que si algo he aprendido este año es que puedes aparentar ser quien quieras, pero cuando se trata de amor, amor de verdad, lo mejor es ser uno mismo.”
Yo contigo no he tenido miedo de ser quien soy, tú me has aceptado así, siendo yo, con mis mierdas, con mis alegrías, con mis problemas, con mis tonterías, con mis canciones, con mis cambios de humor…me has querido así, y cuando se quiere todo eso de una persona, no hay nada más maravilloso que pueda ocurrir.
En estos casi seis meses que llevo conociéndote he descubierto tantas cosas increíbles de ti que quiero quedarme contigo, que ya no quiero irme a ningún otro sitio en el que no estés tú. Me has demostrado tantas cosas en tan poco tiempo, que me cuesta mucho decir que te conozco desde hace… ¿cuánto? ¿Un poco más de seis meses? No me lo creo. Nosotros nos conocemos desde siempre. Esta es la única explicación para nuestras miradas, nuestras caricias, nuestros besos, es la única explicación para la complicidad que tenemos y para todo lo que me haces sentir.
Tú haces que cualquier día sea fantástico, podemos ser quien queramos ser, siempre que estemos juntos. Aunque todos los días hagamos lo mismo, en realidad cada día hacemos algo diferente. Y eso es lo más increíble de todo. Que nunca dejas que me canse.

Hoy es el último día del año, pero no me importa, sé que mañana cuando me despierte tú seguirás aquí, conmigo, y que no querrás marcharte.

lunes, 23 de diciembre de 2013

Te quiero así

Esto me pasó la primera vez que nos vimos, y a día de hoy me sigue pasando, solo contigo.
"Tragué saliva y dejé de mirarle los labios. Había estado imaginando cómo sería besarle, una posibilidad que me excitaba y me atemorizaba a partes iguales, lo cual era una estupidez, ya que había besado a otros chicos antes y jamás me había importado demasiado"


'¿Sabes por qué te quiero? No sabía que estaba perdida hasta que tú me encontraste. No sabía lo que era estar sola hasta la primera noche que pasé lejos de tu cama. Tú eres lo único que he hecho bien. Tú eres lo que he estado esperando.
Tú pusiste mi mundo patas arriba. Mi mundo era ordenado, calmado y controlado, y de repente tú llegaste a mi vida con tus comentarios inteligentes, tu inocencia, tu belleza y tu tranquila temeridad, y todo lo que había antes de ti empezó a parecer aburrido, vacío, mediocre...Ya no era nada.'

domingo, 15 de diciembre de 2013

No existen las palabras

Últimamente no encuentro palabras para expresar todo lo que siento, y al parecer esta canción de Fondo Flamenco dice exactamente lo que yo no puedo.

"Me cuestan tanto las mañanas cuando no te tengo, se me hacen tan largas las noches si ya no te veo, es tan complicada la vida vivirla si no es con tus besos. Todo se alborota en mi mente y mi mundo se vuelve pequeño. Tú me hiciste revisar aquello en lo que creo, tú sacaste lo malo y metiste lo bueno, llegaste y plantaste mil flores en mi desierto, y tus besos llenando mi cuerpo de un amor que nunca creí que llegara  como llegó, instalándose en mi salón, poniéndole muebles a mi corazón y llenando mi vida. Que llegara como llegó, sin ningún tipo de invitación, entonces se quedó y ya nunca más salió de mi cama.
Tú eres la luz que ilumina el fondo del camino si es que te tengo, y se me hace tan largo si no voy contigo. Me pierdo y no encuentro salida dentro de este pozo sin fondo, me ahogo si tú no me salvas, pero nunca faltas.
No consigo recordar mi vida sin ti a mi lado, si es que no quiero olvidar lo que hemos pasado. No quiero que nunca se enfríe este amor que me quema los dedos, que me hacen de ti vulnerable, y todo deja de ser importante, solo importa mi cama y nosotros queriéndonos dentro. Me duermo mirando tu cara y tocando tu pelo, pensando que a veces la vida supera los sueños, y cierro los ojos, lo intento, pero no lo creo. Que llegara  como llegó, instalándose en mi salón, poniéndole muebles a mi corazón y llenando mi vida. Que llegara como llegó, sin ningún tipo de invitación, entonces se quedó y ya nunca más salió de mi cama."

jueves, 5 de diciembre de 2013

"Quiero sacar de ti tu mejor tú"

"Perdóname por ir así buscándote
tan torpemente, dentro
de ti.
Perdóname el dolor alguna vez.
Es que quiero sacar
de ti tu mejor tú.
Ese que no te viste y que yo veo,
nadador por tu fondo, preciosísimo.
Y cogerlo
y tenerlo yo en lo alto como tiene
el árbol la luz última
que le ha encontrado al sol.
Y entonces tú
en su busca vendrías, a lo alto.
Para llegar a él
subido sobre ti, como te quiero,
tocando ya tan sólo a tu pasado
con las puntas rosadas de tus pies,
en tensión todo el cuerpo, ya ascendiendo
de ti a ti mismo.
Y que a mi amor entonces le conteste
la nueva criatura que tú eres."

Pedro Salinas

viernes, 29 de noviembre de 2013

Gracias

Pensando, he caído en la cuenta de que hay demasiada tristeza, y me encantaría poder ayudar en algo a esas personas que lo ven todo negro y que no saben cómo sonreír. Pero qué hipócrita por mi parte. Yo antes era así. Todo estaba mal. Todo era triste. No había una sonrisa permanente en mi cara. ¿Y ahora? Ahora he descubierto que la felicidad se encuentra en cada uno. Todos la tenemos en el fondo. Pero también tiene que llegar alguien o algo para que haga despertar esa sonrisita, ese ápice de felicidad. Y aunque la felicidad está ahí, en nosotros, necesitamos un estímulo. Es un razonamiento estúpido, me dan ganas de reír porque está todo muy claro, desgraciadamente, hace 8 meses yo no lo veía así. Y me pasaba los días triste, deseando que pasasen las horas para empezar un nuevo día, y a su vez acabase. Siempre el mismo círculo, del que pensaba que no podría salir. Mis amigos me ayudaron, fueron una pieza fundamental, aunque yo lo haya visto mucho más tarde y no sepa agradecérselo. Por fin comencé a ver un poco esa felicidad de la que tanto hablan, aunque a veces seguía con los días negros, grises y de todos los colores. Y así, pasando mis días como quien ve pasar los trenes, conocí a alguien, alguien que me llenaba de felicidad. Y ahora lo sigue haciendo. Y ya no hay días malos, tal vez solo queden horas en las que todo va mal, o minutos. Y sé que pronto esas horas y esos minutos serán algo insignificante, y que solo pensaré en la tristeza en flashes, en momentos que vengan a mí durante segundos, porque simplemente están guardados en mi cabeza y nunca se irán.
Y quiero dar las gracias a todas las personas que me han hecho feliz o que han conseguido sacarme una sonrisa. Porque al final la vida es eso, sonrisas. Y aunque todo sea distinto, y haya cosas que van mal, tanto en mí como en los demás, espero que todos los que habéis conseguido sacarme del agujero en el que me encontraba seáis felices. Porque al final eso es lo importante. La felicidad está dentro de vosotros. Buscad a las personas que sepan cómo sacarla fuera para que os deis cuenta de lo afortunados que sois.

jueves, 28 de noviembre de 2013

"Carpe diem"

Esto es un texto que he encontrado en mi libro de Lengua, creo que no hay más descripción. "El lugar de la felicidad" de José Aguilar.

"Con ocasión del funeral de una persona querida recordé, hace poco, el sentencioso dictamen de Albert Camus: los hombres mueren sin saber por qué no han podido ser felices. A veces tiendo a pensar que no han podido ser felices porque han perdido demasiado tiempo y derrochando demasiadas energías buscando... la felicidad. Precisamente.
No comparto la moraleja del cuento aquel en que el rey encontró por fin a un hombre feliz, uno solo, y resultaba que no tenía camisa. Es un mito construido para consolar a los pobres y que no hagan la revolución. No se puede ser feliz cuando las necesidades básicas no están cubiertas, eso está claro. Pero es verdad que los seres humanos, una vez satisfecho el mínimo vital -que también es variable, porque mientras más se tiene, más se quiere-, nos empecinamos en definir la felicidad como el logro de una meta, y a ella supeditamos toda nuestra actividad.
Hay quien sitúa esa meta en la conquista del poder, quien anhela la acumulación de riqueza, quien pugna por el prestigio social y quien persigue la fama. Ocurre lo siguiente: o no se consigue el objetivo propuesto, con lo cual se acumula frustración y, por tanto, infelicidad, o se conquista lo deseado, y entonces uno se da cuenta de que no le llena del todo, que lo que parecía el no va más, apenas satisface las expectativas, que lo que se soñó maravilloso acaba pareciéndonos ramplón y minúsculo. Eso, sin contar con que todo resulta pasajero y circunstancial, y nunca dura tanto como nuestras ensoñaciones alimentaron.

Quizás todo es más simple y el destino de los sueños es deshacerse como azucarillos, sea porque no se consiguen o porque siempre necesitamos inventarnos quimeras nuevas. A todo esto, los años pasan y llegamos a alcanzar la sabiduría cuando ya no nos sirve para nada. Suele ser tarde, en efecto, cuando descubrimos -y muchos, ni eso- que la auténtica felicidad está en el camino y no en un destino concreto. Es en el camino, que inexorablemente conduce a la desaparición, tarde o temprano, donde se encuentran las cosas y las personas que podrían hacernos felices si supiéramos valorarlos en el momento en que los tenemos a nuestra disposición. Cualquier momento es feliz... con tal de que ya haya pasado, dijo no sé qué poeta.

¿Estamos condenados, pues? No necesariamente. Sólo hace falta para librarse de esta maldición una buena dosis de sentido común que nos libre de las tentaciones de la ambición y del inconformismo. Horacio lo recomendaba: 'Actúa sabiamente. Destila las uvas para el vino y, para tan breve tiempo, suprime las largas aspiraciones (...) Goza el día que vives, confiando lo menos que puedas en el que ha de venir'. Amén. En cambio, Sinhué el egipcio, lo entendió, como digo, demasiado tarde: 'No sé lo que quiero, pero sea lo que fuere, he estado buscándolo en lugares equivocados'. La vida es tan corta que conviene no equivocarse sobre el lugar de la felicidad, que no está en ninguna parte, sino dentro de cada cual."

viernes, 22 de noviembre de 2013

"No hay de qué preocuparse, ¿o sí?"

Superficialmente toda va bien, no hay de qué preocuparse. Hace tanto que no puedo expresarme como realmente quiero que me siento vacía y cansada. Y a veces las cosas no consiguen encajar. No puedo escribir, hay algo dentro de mí que no me deja. Supongo que tengo que encontrar qué es. Y después intentar vencerlo. Mientras tanto, Pedro Salinas:

No estás ya aquí. Lo que veo
de ti, cuerpo, es sombra, engaño.
El alma tuya se fue
donde tú te irás mañana.
Aún esta tarde me ofrece
falsos rehenes, sonrisas
vagas, ademanes lentos,
un amor ya distraído.
Pero tu intención de ir
te llevó donde querías
lejos de aquí, donde estás
diciéndome:
"aquí estoy contigo, mira"
Y me señalas la ausencia.

martes, 12 de noviembre de 2013

Hay que estar loca para no quererte

Hacía tanto que no te escribía que hasta lo echaba de menos.
“Habías entrado en mi vida como suele llegar el verano, sin avisar, con esa luz radiante que descubre uno por las mañanas”  

No voy a pedirte que no te vayas nunca, solo te retaré a que no lo hagas. Sólo eso. Así descubrirás todo lo que puedo llegar a darte y aún no te he dado. Todo lo que tengo no es gracias a ti, no es por ti, pero sí es para ti. Todo tuyo.
“Hay un momento, cuando te enamoras, en el que te sientes desprotegido. Pero es bonito. Estás ahí, sin chaleco antibalas, y te sientes libre. No piensas en el riesgo que corres porque solo piensas en sus ojos. Solo en eso. Qué más dará todo” 

jueves, 24 de octubre de 2013

No es fácil encontrar con quien callar

A veces no me aguantas, pero en el fondo, ¿sabes lo que pasa? Que me cuesta mucho decirte que conocerte, encontrarme contigo, me cambió la vida. ¿Y sabes lo que me cuesta aún más decirte? Que me la cambió para mejor. Yo nunca había tenido a nadie como tú, y pensaba que me iba a quedar así. Pero ahora no. Quiero seguir ahí, a tu lado, no sabiendo decirte las cosas, sacándote de quicio. Toda una vida, si tú quieres.

domingo, 20 de octubre de 2013

Estoy descubriendo tantas cosas contigo

Me descubro sonriendo por ti, por todo el tiempo que llevamos conociéndonos, por la primera vez que nos vimos, por el primer beso. Me descubro haciendo cosas que nunca he hecho con nadie (galletitas que nos salen de muerte). Parece que te conozco desde siempre, es algo increíble, pero lo más increíble es que sé que nos quedan muchas cosas que enseñarnos, y que hasta ahora no ha sido más que el principio.
Pienso en todo lo que me has dado y me das, y descubro que nunca podré llegar a agradecerte todo eso. Tú siempre me das más, y no sabes cómo me siento al saber que yo no puedo llegar al nivel en el que estás tú conmigo, pero te prometo que lo estoy intentando. Espero que por el momento puedas conformarte con estas letras. Letras que todas ellas dicen lo que siento por ti. Dicen que te quiero.

sábado, 5 de octubre de 2013

Esto también es real

Tanto tiempo queriendo olvidar, pensando que era lo que necesitaba, y ahora me doy cuenta de que, en realidad, lo único que necesitaba era acordarme de alguien que no me hiciese daño recordar. Y ahora no hay suficientes ojos bonitos en el mundo para olvidar que, los tuyos, tus ojos, son los únicos que han sabido quedarse en mis cicatrices el tiempo suficiente como para ver más allá de lo que yo nunca supe enseñarle a nadie. No llamaste a la puerta, entraste directamente y te sentaste a mi lado. Me salvaste más de lo que nadie, jamás, me había salvado.

lunes, 30 de septiembre de 2013

Te quiero

A veces el mundo no es más grande que el cuerpo de la persona a la que amas. Y cuando tú me dices “ven” parece que todo lo demás se vaya, y cuando me miras parece que no existan más que tus ojos. Entonces sonríes y no sé, es como un atardecer dentro de casa. Nos quedamos así, todo el tiempo del mundo, que a veces no son más que varios segundos, y yo dudo entre besarte o quedarme quieta, temiendo que si me muevo pueda romper la magia. Y entonces tú eres más que yo, y yo soy más que tú, ya sabes. Y todo esto sin despegar los pies del suelo, y es maravilloso que la realidad le haya ganado la partida a los sueños, ganamos los dos, entonces.

jueves, 26 de septiembre de 2013

Me cambiaste, para bien o para mal

Pensábamos que podíamos llegar juntos a la cima. Ahora sé que estábamos atrapados, siempre fuiste el primero. Aquello era inútil porque estábamos ciegos, estábamos como "Oh, nunca dejaré que te marches" Pero ahora lo sé, aquel amor nos hizo así, no podíamos ver nada más. Hicimos que todo pareciese perfecto cuando en realidad no lo era.
Pero ahora estoy bien, el tiempo ha puesto todo en su lugar. Dicen que cada lágrima tiene sus propias razones, y cada sonrisa su propia estación. Yo, por fin, conseguí cambiar de estación.

sábado, 14 de septiembre de 2013

Una historia simple

Nunca le dije "vuelve", aunque quería que se quedase conmigo. Y los días llovieron y me terminé olvidando de aquello. El tiempo pasó, y creo que tienen razón cuando dicen que lo cura todo. Pero, en el fondo, seguía teniendo la sensación de que no había curado una puta mierda, porque seguía teniendo esa necesidad, tan animal, de que alguien quisiera quedarse, para siempre, conmigo. O a mi lado, para morir o para matar: para enamorarse. Qué sabía yo. Podemos escapar, chicos, pero no para siempre, y eso ya deberíais saberlo. Que podemos huir, pero no lo suficientemente lejos. Al final volvemos, o nos encuentra de nuevo. La vida, digo. Y cerrar los ojos sirve, pero ¿hasta cuándo? Y se me estaban agotando, ya no sabía si las esperanzas o las salidas de emergencia, o quizás ambas. Y cada vez me quedaba más quieta cuando intentaba, o al menos quería, cambiar las cosas.
Y eso, que me quedaba dormida noche tras noche al lado del teléfono, por si llamabas o por si tenía la, ya innecesaria, necesidad de decirte que tú has sido la última persona que me ha roto sin que eso me importase. La última persona que lo jodía todo mientras conseguía hacerme sonreír. La última persona tóxica de mi vida, vamos.


Y después, alguien llegó y me enseñó que enamorarse no es una forma de morir. Es una forma de vivir.

No hay palabras para describirte, esto solo es una pequeña parte

Él es como un atardecer en otoño, con una suave brisa, y con esa luz…esa luz que parece que dure años. Esa luz que parece magia. Estás feliz, y no sabes muy bien por qué, pero tampoco te importa. Eres feliz. Y estás ahí, quieta, y no desearías estar en cualquier otra parte. El tiempo parece que se detiene. El mundo parece que desaparezca. Y tú, ya no eres tú, formas parte de ese instante. Eres ese instante, y te es imposible dejar de sonreír como una tonta, porque sientes que no necesitas nada más, que podrías vivir de ese aire. Te sientes tan libre que incluso podrías llorar. No importa nada. Nada. No existe el dolor o la tristeza. No sabes qué es eso, lo has olvidado completamente. Sólo sientes gratitud. Apenas parpadeas. Todo es tan bonito. Tan…de otro mundo. Pero sigue siendo el mismo mundo. Y eso es lo más maravilloso.

viernes, 13 de septiembre de 2013

No supimos hacerlo mejor, supongo

"Ya sabes que no nos culpo, ni a ti ni a mí, simplemente fuimos una desviación en la autopista de la vida. No hay más. Y no habrá menos. Sonríe, esta es la última fotografía que nos hacemos"

No era amor, era demasiada soledad acumulada. Demasiadas noches, ya perdí la cuenta, en la que las horas pasaban demasiado lentas y tenía la sensación de que moría muy deprisa. No era amor, era que habíamos visto demasiadas películas románticas de esas en las que todo, al final, le sale bien al protagonista. Pero las cosas no fueron así, aunque hubiese sido bonito. No era amor, era cualquier cosa menos eso, porque el tiempo nos curó de aquello. Sí, nos curó, porque dolía, como una mala postura, pero a la hora de vivir. Nos curó de la obsesión que teníamos de abducirnos, como si quisiéramos que el otro fuese más nosotros mismos que nosotros. Como si tú quisieras que yo fuese más tú que tú mismo, y como si yo quisiera que tú fueses más yo que yo misma. No sé si me explico. Era una obsesión dañina, que lo jodía todo, como si hubiésemos rociado con ácido los esquemas de nuestra vida. No sé cómo pensábamos sobrevivir a eso. Quizás no lo pensábamos, a lo mejor no tuvimos tiempo de hacerlo, porque fue vernos y dictar nuestra propia sentencia. Nos condenábamos a no sé cuántos días de tortura mutuas, hasta que el cuerpo resistiese, lo malo es que nuestro orgullo nos llevó a resistir demasiado. Y ya estábamos muertos cuando nos despedimos. Tan muertos que ya no parecíamos nosotros. Tan muertos que cuando me iba aún pensé en decirte que te quedaras, pero luego me miraba las heridas, y las palabras se me quedaron en la garganta. He de decir que lloraba por las noches, ya no sé si de dolor o porque te echaba de menos. Quizás por ambas, porque cuanto más me alejaba más cicatrizaban mis heridas y, no obstante, más sangraba esa necesidad de siempre. La de no estar tan sola, digo. La de no estar sola conmigo, porque yo también sé arañarme por las noches. Y qué putada, tal vez sí era amor.

jueves, 5 de septiembre de 2013

"Me gustan mis elecciones"

En realidad lamento ser tan difícil. Esa es la única palabra que encuentro para definirme. Difícil en cuanto a mi forma de ser, mi manera de pensar. Soy difícil de tratar, de querer, de soportar. No sé qué esperas de mí, y no sé si soy capaz de dártelo. Tengo miedo de que te canses de mí y te alejes como todos los demás. No tienes ni idea de cómo me destrozaría. Llegaste, y en tan poco tiempo te convertiste en alguien tan importante que eso es lo que más miedo me da. Perderte. Es mi mayor miedo. 

jueves, 29 de agosto de 2013

"Fieles a un pasado que nos detiene"

Cerré los ojos y le pedí un favor al viento: “Llévate todo lo que no sea necesario”. Estoy cansada de equipajes pesados que no me dejan avanzar. En algún momento todos tenemos que elegir entre lo que ya conocemos o avanzar. Es difícil no ser perseguido por el pasado. Nuestra historia es lo que nos da forma, es lo que resurge una vez tras otra. Así que tenemos que recordar que la historia más importante es la que estamos creando hoy. Y yo, de ahora en adelante, solo quiero llevar lo que quepa en mi bolsillo y en mi corazón.

miércoles, 28 de agosto de 2013

Y eso es todo


Aprendí a actuar de la manera en la que me adaptaba a los que me rodeaban. Cuando tú llegaste me hiciste sentir que podía ser yo misma, y me invitaste a resurgir de entre mis máscaras. Y comprendí que tal vez el amor es otra cosa. Es sentirse ligeros y libres.

jueves, 15 de agosto de 2013

Eres justo todo lo que faltaba en mí

Me encanta poder estar a tu lado, tener algo que nos une. Lo más bonito que me ha podido pasar es encontrarte, contigo me atrevo a hablar como conmigo misma. Eres más de lo que siempre quise. Yo no sé qué haces y tú ni siquiera sabes que lo haces, pero me haces sentir que todo estará bien siempre. Quisiera tener la certeza de que te voy a ver mañana, y pasado mañana, y siempre, en una cadena infinita de días; que podré mirarte lentamente aunque ya me sé cada rinconcito de ti; que nada de nosotros ha sido provisional o un accidente.

jueves, 8 de agosto de 2013

"Con tanto que aprender de ti"

¿Sabes? – dijiste – Nunca… nunca había sido tan feliz como esta noche.

“Nunca” Y me lo dijiste en el mismo momento en el que yo decidí no decirte “¿Sabes? Seguramente me engaño, pero ésta me parece la noche más hermosa de mi vida”

martes, 6 de agosto de 2013

¿Qué es lo que has visto en mí?

Eres demasiado bueno para ser verdad. La voz de mi conciencia no para de decirme que tengo que salir corriendo antes de que sea demasiado tarde. Soy realista, y acaban de destrozarme el corazón. Tú eres muy bueno conmigo y no sé por qué. Pero es que este tipo de cosas no pasan en la vida real. El “príncipe azul” no siempre llega al rescate, la mayoría de las veces está ocupado con la perfectísima Cenicienta. Y yo no soy ninguna “Cenicienta”. Me pregunto por qué quieres quedarte conmigo. Podrías encontrar mucho más en otra parte, en cualquier parte, sin todas mis dificultades añadidas.

Lo cierto es que ya no me importa que estas cosas solo pasen en las películas, porque al instante de conocerte supe que había algo en ti que yo necesitaba. Resultó que no era algo, era todo. Y no me permitiría perderte después de todo el tiempo que he tardado en encontrarte, no me permitiría perderte solo por el miedo que tengo de empezar a ser feliz. Porque sí, porque tú me haces feliz.

lunes, 5 de agosto de 2013

Esperar es la única respuesta posible

Lo que quiero decir es que no hay nada en particular que me dé miedo que los demás descubran, las cosas no son así para mí. Lo que a mí me pasa es que no soportaría que mis amigos supieran lo que hay dentro de mí la mayoría del tiempo. Bueno…supongo que la mejor manera de describir cómo me siento…es que tengo miedo, tengo muchísimo miedo. Y ya sé que en el fondo mucha gente también lo tiene, pero aun así… Es decir, ya sé que algunos tienen miedo de no entrar en la carrera que quieren. Y no estoy diciendo que esos temores no sean reales para ellos, pero lo mío es algo diferente. Lo que a mí me da miedo es entrar en la carrera adecuada, conseguir un trabajo adecuado y que, para los demás, todo parezca que va perfectamente, pero en cambio, no lograr hacer o pensar nada excepcional. Y aunque mi vida esté bien en la superficie, yo sabré que he fracasado, y no en algo poco importante como los estudios, sino en la vida. En fin, a veces me preocupa que toda mi vida esté basada en lo que es cómodo y fácil. Me preocupa poner demasiado empeño en lo que me hace sentir bien y nunca arriesgar para conseguir nada. Y me preocupa arriesgar y, aun así, no conseguir nada.

jueves, 1 de agosto de 2013

"Disfrutemos mientras dure" dijiste.

Hoy, para variar, vengo a hablar de algo que me hace feliz. De ti. Y lo cierto es que no sé cómo hacerlo, temo no encontrar las palabras adecuadas para expresar lo bien que me encuentro contigo. No puedo mentir y decir que en mi vida todo es perfecto, porque no es así, algunas cosas siguen siendo un desastre, pero desde que llegaste, ese desastre no es tan malo, merece un poco la pena.
Recuerdo cuando me agarraste la mano, ahí lo supe. Esa era la pieza que me faltaba. Contigo estaba completa. Como si todo lo malo no existiera. Como si gracias a ti se hubiera esfumado todo el dolor. Como si el pasado se hubiera vuelto insignificante.
Me gustas porque no eres perfecto, porque llegaste justamente cuando no te esperaba. Me gustan las personas que llegan así, de repente, esas que sacuden tu vida.
Y cuando te digo que te quiero, te lo digo en serio. No sé cuándo te volviste tan importante, ni tampoco sé por qué desde que estás aquí soy un poco más feliz. No sé por qué, la verdad es que me lo he preguntado mil veces. Pero me gusta. No me importan las razones, lo importante es que estás aquí. Y que no te quieres ir.
Yo tampoco quiero que te vayas. 

miércoles, 31 de julio de 2013

'Te dedicaría uno y mil días más'

“Quiero que me dediques este día” dijiste. Y fue precisamente la forma en la que lo expresaste lo que hizo que me quedara. Si hubieras dicho “Vamos a follar”, “Vamos a mi casa” o incluso “Te deseo con todas mis fuerzas”, no estoy segura de que hubiéramos llegado tan lejos. Pero me encantó esa idea de que el día fuera mío, e inmediatamente decidí dedicártelo. 

martes, 30 de julio de 2013

Tú. Yo. Nosotros

Teníamos las narices a tan poca distancia que pensé que con un leve movimiento podíamos rozarlas.
Pero lo más impresionante eran los ojos.
Mis ojos, los suyos.
Mis ojos en los de él. Sus ojos tenían mi cara dentro.
"Te quiero", me dijo.
Y me dio un beso.
Fue el tipo de beso del que no podría hablar en voz alta con mis amigos.
El tipo de beso que me hizo saber que nunca había sido tan feliz en toda mi vida.

miércoles, 17 de julio de 2013

Todo parece evaporarse para quedar en el pasado

Cuando termina una relación, algunas personas nos llevamos mal un tiempo, demasiado quizás, y después comenzamos a ser felices. Otras personas no, viven la vida loca, y cuando pasan unos meses se arrepienten de haberte perdido. Así que mientras yo estaba llorando por ti, sin ganas de nada, tú estabas pasándotelo bien y haciendo de todo. Cosa que entiendo y no utilizo como reproche. Pero ahora las cosas cambian, yo soy feliz. Y todas las tonterías que tú hiciste para sentirte “bien” después de lo nuestro, no se comparan en absoluto con la felicidad que yo siento ahora mismo. Deberías saber que es mejor esperar un tiempo para que conocer a la persona correcta y ser feliz, y no haber estado buscándome en otros labios de segunda mano, porque sabes perfectamente que no puedes sustituirme por una de esas chicas que no valen nada.

viernes, 28 de junio de 2013

Un sin sentido

Me gustaría mirarte y ver que has cambiado, y así tener motivos para olvidarte. El problema es que sigues siendo la misma persona de la que me enamoré, sigues igual, con tus gracias, tus bromas, tu mirada, tu sonrisa...y yo sigo loquísima por ti, eso es lo jodido de todo esto. Y a veces parece que seguimos juntos. Hablan de ti y yo sé exactamente todo lo que ellos están descubriendo. Haces algo y sé qué es lo que piensas. Dices algo y no puedo evitar reírme porque me recuerda a muchas cosas.
Nunca me gustó conocer a alguien tanto, siempre le tuve miedo. Contigo no fue diferente, contigo me comporté igual que con todos, pero solo al principio, después, no sé ni cómo ni por qué, te hiciste diferente para mí, especial. No sé qué cojones tenías tú, pero sé que ahora lo busco en todos. Y me jode que nos llegásemos a conocer tanto, porque ahora no es tan fácil olvidar todo ese tiempo y todas esas costumbres, esas manías.
Supongo que todo lo que viene se va, que todo pasa algún día, y aunque de vez en cuando me dan ganas de abrazarte y de que todo vuelva a ser como era antes, sé que esto es lo mejor.
Y ya no sé cómo seguir, la verdad. Todo esto me sale de dentro, no tiene por qué ser perfecto, ¿no? ¿Qué más da? Solo soy una cobarde más, sin valor para decírtelo. Pero, ¿qué persona en su sano juicio diría algo así? Bah, nadie. 

jueves, 20 de junio de 2013

"Somebody that I used to know"

De vez en cuando pienso en cuando estábamos juntos, y también cuando decías que te sentías tan feliz que podrías morir. Me dije que tú eras el adecuado para mí, pero me sentía tan sola en tu compañía...aunque eso era el amor, y es un dolor que aún recuerdo. Puedes volverte adicto a cierto tipo de tristeza, como la resignación al final. Siempre al final. Así que cuando nos dimos cuenta de que no tenía sentido, bueno...tú dijiste que podíamos seguir siendo amigos, pero debo admitir que me alegré de que todo se hubiera terminado. Pero no hacía falta que me aislaras, que hicieras como si nunca hubiese sucedido y hacer como que no fuimos nada. Y ya ni siquiera necesito tu amor, pero me tratas como a una desconocida, y resulta tan duro...No tenías que caer tan bajo, ni hacer que tus amigos recogieran tus cosas, y luego cambiar tu número. Aunque supongo que ya no los necesito, ahora solo eres alguien a quien solía conocer.
De vez en cuando pienso en todas las veces que me jodiste pero siempre me hacías creer que era mi culpa, y yo no quería vivir de esa manera, dándole importancia a cada palabra que decías. Dijiste que podías olvidarme, y que nunca podría verte enamorado de alguien más.

lunes, 17 de junio de 2013

Contigo pero sin ti

Cada rincón de esta casa me recuerda a ti. Así que explícame cómo lo hago, ¿cómo intento ejercer el olvido por voluntad propia? Mire donde mire hay algo que me recuerda a ti, una palabra, un objeto, un olor, o incluso una casa entera. ¿Cómo puede ser que en mi propia casa tenga mil recuerdos contigo? Parece que todo esto me persigue, y al principio fingía, pero con el tiempo dejó de funcionar. Engañaba a los demás, pero no a mí misma. Cada segundo mi cabeza me recordaba a ti. No me dejaba. Así entré en la duda existencial. ¿Por qué olvidarte? No importaba que estuvieras siempre en mí, simplemente aprendí a vivir contigo, contigo pero sin ti.

domingo, 16 de junio de 2013

¿Cómo podrías volver a encontrarte?

En algún momento en el camino me perdí a mí misma. Ya no me río tanto como solía hacerlo. Creo que estoy bien, pero no disfruto de estarlo, no disfruto de estar viva, de estar dentro de ese círculo de inmunidad. Y antes disfrutaba tanto. Era como una niña, emocionada con todo. Echo de menos eso. Y no culpo a nadie. Solo busco respuestas. Un lugar nuevo donde pueda ser yo otra vez. Y disfrutarlo... disfrutarlo de verdad. Quisiera tener el valor de irme. De irme a encontrarme a mí misma. Y traerme de vuelta. Pero no sé dónde me perdí. Lo cierto es que sí lo sé, pero no puedo volver allí. No quiero volver.

sábado, 15 de junio de 2013

Ese es el problema



Con sonrisas que me regalabas, el saber que sin ti no soy nada. Yo estoy hecha de pedacitos de ti, de tu voz, de tu andar, de cada despertar, del reír, del caminar, de los susurros de abril, del sentir, del despertar, aunque la noche fue gris...del saber que yo estoy hecha de pedacitos de ti.

martes, 11 de junio de 2013

"Números cardinales"

Uno fue la luna que dejaste en mi colchón.
Dos tus ojos.
Tres de cuatro barcos naufragaron en la forma de tus modos.
Cinco las mañanas esperando a que volvieras del trabajo.
Seis canciones llevo sin dejarte de querer, y aún no he acabado. 
Siete los hoteles que dejamos sin aliento, y menos solos.
Ocho vinos duelen al soñarte equivocada en brazos de otros.
Nueve teclas grises de un piano de pared desafinado.
Cinco dedos con mis otros cinco te recuerdan demasiado.
Con todo para ti, nada a mi lado.
Si quieres te ayudo a subir bolsas del mercado.
Si quieres hacemos el verano algo más largo.
Si quieres nos quitamos la ropa y leemos algo,
que la luna siempre llena de tus besos.
Once taxis libres enfadados, mientras tú y yo de la mano.
Doce los reclutas que pasaron por tu campo concentrado.
Trece, buena suerte si es que pasas sin maletas por mi barrio.
 Y puede que el catorce de febrero se nos junte con los labios.
Con todo para ti, nada a mi lado.
Si quieres toda canción de amor lleva tu nombre.
Si quieres decimos a Sabina que nos nombre.
Si quieres buscamos en el cielo más razones.